El 12 de mayo de 2026 visité las oficinas de LANDE en Riga y tuve ocasión de preguntar mis dudas a su CEO, Nikita Gončars, acerca del funcionamiento de la plataforma, su forma de gestionar los riesgos y los plazos de recuperación de los colaterales. Durante la entrevista abordamos de forma directa la importancia de diversificar para mitigar riesgos, las estadísticas de impagos y recuperación, y su estrategia para consolidar sus cuatro mercados actuales —Letonia, Lituania, Rumanía y Polonia— en lugar de buscar una expansión precipitada.
Te comparto la transcripción de la entrevista al castellano y el vídeo con la original en inglés para que puedas analizar de primera mano el rumbo y la solidez de Lande, explicados directamente por su máximo responsable.
Tengu: Encantado de conocerte, Nikita. Gracias por acogerme en tu morada.
Nikita: Gracias a ti, Tengu, por la invitación.
Tengu: Manteniendo la esencia japonesa de mi canal, ¿cómo explicarías Lande a un samurái de nuestros días?
Nikita: Lande es en realidad bastante similar a la cultura samurái. Es muy respetuosa con los inversores, con los agricultores, y hay mucha cultura detrás porque la agricultura lleva miles y miles de años acompañando a la humanidad, así que es un conocimiento histórico realmente profundo. Y nuestros principios fundamentales y nuestros valores también podrían ser similares a los de la cultura samurái: nos basamos en el respeto, la honestidad, la transparencia y la mejora constante. Intentamos mejorar cada año, cada día en nuestro trabajo, para ofrecer cada vez mejores resultados a nuestros inversores.
Tengu: ¿Qué es lo que hace Lande mejor que otras plataformas europeas?
Nikita: El número uno para mí sería, sin duda, la transparencia. Creo que estamos en el nivel más alto de transparencia. Hablamos abiertamente de nosotros mismos, de nuestros fundadores, de quiénes son los propietarios, los resultados financieros, la estabilidad, las licencias... Y también somos transparentes con nuestros proyectos, con lo que financiamos. Lo publicamos todo, ves claramente a dónde va el dinero, quiénes son los prestatarios, y está conectado a su rendimiento, así que lo ves simultáneamente; no hay una cortina ni nada oculto detrás, es totalmente transparente. En Lande, si haces una inversión, está completamente segregada. Tu dinero ni siquiera pasa por Lande, somos solo una interfaz y tu dinero va directamente a la cuenta del prestatario, del agricultor. Así que todo es fluido y transparente. Creo que esa es nuestra principal fortaleza.
Tengu: Y si tuvieras que criticar Lande, ¿cuál dirías que es su mayor debilidad? Una real que los inversores deban comprender.
Nikita: Tal vez no sea una debilidad, pero sí un factor importante a considerar: necesitas diversificar. Lande no funciona bien si inviertes en un solo préstamo, porque puedes tener mala suerte con él. Para lograr un resultado medio en Lande, necesitas, yo diría, al menos 20 o incluso 50 préstamos a largo plazo. No en un día, ni en un año, sino invirtiendo de forma constante a lo largo de varios años; debes intentar alcanzar más y más préstamos para estabilizar tu resultado de esta manera. Porque en general, durante cinco años, hemos ofrecido resultados bastante decentes. Pero si inviertes en un solo préstamo, puedes tener mala suerte y ya está.
Tengu: ¿Cuáles son vuestros objetivos de aquí a los próximos tres o cinco años?
Nikita: Nuestros objetivos son… Lo principal siempre es, por supuesto, mejorar el rendimiento de nuestra cartera de préstamos. Mejorar en el puntuaje de crédito, mejorar las garantías y proporcionar los mejores resultados posibles a los inversores. Y aprender; de hecho, aprendemos mucho cada año. Financiamos únicamente el sector agrícola, pero aun así cada año aprendemos algo nuevo, y así es como mejoramos y ofrecemos mejores resultados.
Por otra parte, no estamos planeando expandirnos a nuevos mercados. Actualmente tenemos cuatro mercados: Letonia, Lituania, Rumanía y, el más reciente, Polonia. No planeamos buscar nuevos mercados, sino profundizar en los ya existentes para mejorar en cada uno de ellos y ofrecer un mejor rendimiento.
Tengu: ¿Hay alguna diferencia entre el mercado agrícola de esos países?
Nikita: La hay, la hay. Y de hecho hemos aprendido mucho sobre cada mercado y sus diferencias, sin duda. Quizá la diferencia no sea tan grande entre Letonia y Lituania, pero aun así hay mucho. Básicamente, entrar en cualquier mercado nuevo es lo mismo que fundar una nueva empresa de préstamos. Por eso, lo que hacemos es tener un equipo completamente dedicado en cada mercado: director local, country manager, equipo legal, equipo de recobro, marketing, ventas... Todo el equipo es local porque cambian los idiomas y los aspectos culturales de cada país. También difieren los aspectos legales: cómo registras las garantías, cómo trabajas con los notarios, los agentes judiciales… Es una curva de aprendizaje muy pronunciada, y por eso no queremos entrar en nuevos mercados. Cuatro son muchos, y dos son realmente grandes, el rumano y el polaco, donde hay un potencial enorme para nosotros. Podemos alcanzar fácilmente los 100 millones de cartera en estos cuatro mercados. Ahora mismo estamos en 30M, así que hay margen para crecer.
Tengu: ¿Cómo gestionáis los riesgos?
Nikita: Nuestra política de riesgos ha ido evolucionando con los años. Cuando empezamos teníamos productos diferentes: préstamos para ganado (con animales), préstamos estacionales respaldados por la cosecha... y a lo largo de los años vimos ciertas turbulencias en la economía y en la geopolítica: la crisis del COVID, conflictos armados... Así que adaptamos nuestra política. Ahora mismo, el 90% de los préstamos están respaldados bien por tierras (terrenos agrícolas, donde obtenemos una hipoteca de primer rango, que es la protección más fuerte) o bien por maquinaria que no tenga más de 7 años. Esto es lo que mejor funciona ahora mismo y lo que ha demostrado los mejores resultados en estos 5 años, por lo que nos enfocamos en esos productos y descartamos los que no funcionan bien para reducir riesgos.
Tengu: No tenéis un sistema de garantía de recompra, sino de colaterales. ¿Puedes explicar cómo funciona y cuáles son los plazos reales de recuperación?
Nikita: Claro. Nosotros trabajamos con colaterales, para nosotros es lo mejor. Detrás de cada crédito hay activos subyacentes que sirven de protección para el préstamo. Normalmente existe una proporción entre el importe del préstamo y el valor del activo (LTV), y la media en Lande durante estos 5 años ronda el 40%. Es decir, si prestamos 40.000€, el valor de la tierra es de 100.000€, por lo que es 2 o 2,5 veces mayor. Esto nos da una gran protección en caso de crisis o de posibles impagos. Históricamente, además, el valor de la tierra crece de forma bastante constante en los mercados europeos. Supongo que en España ocurre lo mismo. Esto es lo que mejor funciona porque no se trata solo de la garantía en sí, sino lo que demuestra: que ese agricultor tiene activos valiosos que no están hipotecados, que no ha vendido ni perdido. Es mucho más que un simple activo, es un factor de salud financiera.
Perdona, no había respondido a la pregunta sobre la recuperación de colaterales, que es muy importante. La recuperación sigue el mismo procedimiento de los bancos: vamos a juicio, obtenemos la resolución judicial, acudimos al agente judicial y este organiza una subasta donde se venden los activos. De media, puede tardar de 6 a 9 meses, a veces hasta 1 año, pero en este periodo seguimos calculando intereses para los inversores. Nuestra tasa de impago históricamente es baja, por debajo del 5%, y para préstamos respaldados por tierras es aún menor, en torno al 1% o 1,5%. A lo largo de estos últimos 5 años, ha sido de solo el 1%.
Tengu: Y la última: si tuvieras que diversificar tu capital pero Lande no estuviera permitido, ¿qué tipo de activos elegirías y por qué?
Nikita: Soy conservador, así que me decantaría por el sector inmobiliario porque diría que Europa tiene tipos de interés hipotecarios muy bajos y solo necesitas un poco de capital propio para adquirir un activo. Tenemos buenos programas de apoyo gubernamental para profesionales, especialistas, familias jóvenes... y con solo un 5% o 10% de capital puedes comprar una casa. Lo que importa es el retorno de tu inversión. Si inviertes 20.000€ y tu casa sube a 100.000€, básicamente estás multiplicando por 5. Así que el apalancamiento aquí es realmente atractivo. Por supuesto, es importante evaluar el mercado, que no esté sobrecalentado, controlar otros riesgos... pero en esto soy conservador y elegiría ese escenario.
Tengu: Muchas gracias, Nikita, por compartir tu tiempo conmigo y con mis samuráis.
Nikita: Gracias a ti, Mr. Samurai.